sábado, 23 de marzo de 2013

Concepto de depósito bancario



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El depósito bancario de dinero, es la operación pasiva más importante de la banca, por la que ésta recibe fondos de sus clientes para custodiarlos y restituirlos en la forma pactada.

Deposito bancario de dinero

- Características del depósito bancario de dinero


Este depósito se caracteriza por la captación de recursos ajenos por las entidades de crédito y que convierten a éstas en deudoras del depositante que cede sus recursos monetarios en depósito a dichas entidades quienes a su vez los utilizan para colocarlos en forma de crédito (operaciones activas) a terceros contratantes ajenos a la relación de depósito.

En el depósito bancario el depositante asume la posición de acreedor de la entidad de crédito por el derecho a la restitución de los fondos depositados.

Según Sánchez Calero, los depósitos de dinero que reciben los bancos, constituyen su operación pasiva fundamental, que les permite disponer de fondos para la realización de las operaciones activas, y, por consiguiente, la actividad bancaria.

Deposito bancario y Derecho

- Concepto de contrato de depósito bancario


La definición de este contrato pasivo según Boseta sería: “el contrato bancario por el cual éste recibe de sus clientes sumas de dinero, cuya propiedad adquiere, comprometiéndose a restituirlas en la misma moneda y forma pactada, pagando al depositante un interés”. Asimismo Valpuesta ratifica esta posición doctrinal del traspaso de propiedad al señalar que “en este tipo de contratos el cliente entrega al banco una cantidad de dinero cuya propiedad adquiere la entidad de crédito que puede disponer de esa suma”. Dicha entidad asume la obligación de devolver esa misma cantidad incrementada con los intereses pactados en la mayor parte de los casos, en el tiempo acordado con el cliente.

García Pita integra (en su definición de depósito bancario) la posición contractual y empresarial al sostener que el contrato de depósito bancario es “el contrato por el que las entidades de crédito reciben del público fondos reembolsables, cuya disponibilidad a la vista o a plazo fijo adquieren, con objeto de insertar tales fondos en la actividad de intermediación crediticia indirecta, obligándose a desarrollar las medidas pertinentes para mantener unos niveles de liquidez y rentabilidad análogos a los de la suma dineraria depositada, o –cuando menos- a los pactados en el contrato, debiendo, además, garantizar su reembolso merced a la adopción de medidas de gestión financiera prudente”.